El 31 de Marzo del 2016 a las 16:14 de la tarde, fue cuando nació trocito de mí.
Mi fecha probable de parto era para el 8 de Abril. Posiblemente se me adelantó porque un día antes, me pasé toda la noche encima de mi pelota de pilates, para la derecha, para la izquierda y círculos viendo la serie “El Principe”.
Recuerdo que esa madrugada me dieron más contracciones de lo normal, pero lo asocié a las contracciones de Braxton Hicks que “son ejercicios de preparación del útero antes del parto. Suelen durar aproximadamente 30 segundos, y a medida que el embarazo avanza, se van volviendo cada vez más duraderas y se sienten con más frecuencia”.

Mientras vivía en mi inocencia, el parto se estaba aproximando. Esa misma mañana, mira por dónde, me tocaba la última revisión con mi Ginecóloga Beatriz, que por cierto desde aquí un beso enorme por hacerme el seguimiento tan llevadero. Mi seguimiento del embarazo fue por médico privado al igual que el parto, aunque también iba a mis revisiones por la Seguridad Social.
En fin, que ese día me tocaba la última revisión y monitores, la casualidad tan grande, que en la sala de monitores, ni una sola contracción y pensé yo “¿será posible que esté ahora aquí.. y que no me de ni una sola contracción, cuando me he llevado toda la noche con contracciones?” Cosas de la vida.
Nada, que Beatriz me dice que me tiene que explorar y hablar un poquito sobre el parto, que ya estaba la fecha cerca para ir planificando. Cuál es mi sorpresa que cuando me explora, ya estaba dilatada de tres centímetros??. No podía ser!
¿Cómo no me había dado cuenta de eso? y me dice Beatriz “Katia, estás de parto, has tenido que pasar una noche muy mala, recoge tus maletas y nos vemos en el hospital, a las dos estoy allí”.

Todo esto sucede a las once de la mañana, porque yo tenía cita a las diez con ella, a todo esto, yo sin desayunar y mi preocupación de ese momento era que no había desayunado!!! Jajajaja que yo tenía que tener fuerzas para el parto! En fin, cosas mías…mientras asimilábamos que ya era el día, mi marido que no daba crédito y yo que no sentía ni una sola contracción, desayuné ¿cómo no? Por algo cogí 20kilos ¿recuerdas? Esto lo digo muy en serio, desayuné en casa, menos mal que el parto no se complicó, porque tengo entendido que no se puede comer, pero en ese momento no me di cuenta. Me imagino que habrá sido de los propios nervios.
Recogimos las cosas y nos fuimos, llegamos a nuestro hospital que estaría aproximadamente a unos 30min de casa y las contracciones iban en aumento, pero eran aguantables.

Llegamos allí cerca de la una de la tarde. Nos registramos y nos dieron una habitación y me mandaron a la sala de contracciones, era sola para mí! Me volvieron a explorar y me informaron que estaba dilatada ya de cinco centímetros, madre mía cómo iba de rápido!!

 

Entre contracción y contracción que para mí no eran dolorosas hasta el momento, me viene una de las auxiliares y me dice que me tiene que ir rompiendo la bolsa, que más tarde me pondrían oxitocina y que Beatriz tardaba un poco más en llegar, pero que ya estaba en camino. Procede a romperme la bolsa y se retira de la habitación, ahora si, ahora es cuando comienzan a darme los dolores de verdad, de esos que parecen que te partes en dos y no lo puedes aguantar! Entra de nuevo a la habitación para ponerme la oxiticina y le digo que no, por favor, si ya tengo los dolores necesarios para dilatar, me pregunta si quería la epidural y mi respuesta fue “hasta que no llegue Beatriz no me pongas nada” ¿en serio?
Pues si, fue esa mi respuesta, menos mal que estaba solo con mi marido y mi madre. Me podía mover a mi antojo por la habitación, podía estar de pie y creo que esto me ayudó un poco más a acelerar el parto!

Cuando llega Beatriz, que fue pasada las tres de la tarde me vuelve a explorar donde ya estaba dilatada de 6 centímetros y en la misma exploración dilaté a 8 centímetros. En serio, mi ginecóloga se asombró mucho, pidió que me pusieran la epidural, pero en verdad ya no iba a hacer el efecto, porque ya iba cuesta abajo y sin frenos!!
Sentía la necesidad de estar de pie, de andar y sentía que me iba a cagar!!! suena feo así, lo sé, pero chicas, la que haya pasado un parto natural sin epidural sabe que no estoy mintiendo, es así literalmente.

Llamo a gritos a Beatriz, me explora de nuevo y me dice “ahora si Katia, vamos que viene ya”. Entré en paritario a las cuatro de la tarde y por todos Los Santos, sentía miedo, miedo a lo desconocido, Fran mi marido estaba ahí conmigo, me decía “Katia, respira, acuérdate de respirar, empuja como sabes, y como has aprendido, hazlo, que puedes”.
Recuerdo que en uno de esos empujes, me dice Beatriz que empujará más todavía, que me beneficiara de cada dolor de la contracción, que como no me había hecho su efecto la epidural, que me aprovechara de esta situación para empujar y mi marido preguntó “¿ pero se puede empujar más?” Y así lo hice, empujé con todas mis fuerzas hasta que nació trocito de mí a las 16:14 de la tarde con 47 cm y 3,440 kilos de amor. Solo catorce minutos para que naciera, mi hijo, un trocito de mí, mi otra mitad. No podía creer que ya había pasado lo peor, que ya estaba en mis brazos y que estaba sintiendo su delicioso olor a bebé recién nacido… ya lo mejor estaba por venir ¿verdad? Continuará..
Gracias por leerme! Besoss ?

Categories: TROZITO DE MI

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