Como bien ya sabes, Piero y yo, continuamos con la lactancia materna.
La lactancia materna, es la forma ideal de aportar a nuestros niños pequeños, los nutrientes que necesitan, para un crecimiento y desarrollo saludables.
Prácticamente todas las mujeres pueden amamantar, siempre que dispongan de buena información y del apoyo de su familia, que creo que es lo más importante, porque en ocasiones oímos comentarios, que aunque no sean mal intencionados, nos hace dudar que si lo que estamos haciendo está bien o mal, o peor aún, nos hacen tirar la toalla.
La OMS ( Organización Mundial de la Salud) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses, la introducción de alimentos apropiados para la edad y seguros a partir de entonces, y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más.


Como ya he pasado esta recta, considero que nos encontramos en la fase de lactancia prolongada.
Reconozco que es muy difícil ser madre trabajadora y conciliar la lactancia (haz click si quieres leer mi experiencia y trucos) créeme lo he vivido en mis carnes, pero no es imposible, en mi post, lo que nadie me explicó sobre la lactancia, puedes leer un poquito sobre mi experiencia.
Estamos en un mundo lleno de modernidades, estrés laborar, horarios establecidos y con esto, casi nos obligan a abandonar la lactancia y/o ni siquiera comenzar. Desde antes de que nazca nuestro pequeño, nos planteamos muchas cosas. Una de ellas, porque es lo que está a la orden del día es, si le vas a dar el pecho o biberón. Ambas cosas son aceptables y respetables, porque cada mami decide que es lo mejor para su hijo y para ella.
Recuerdo, que cuando tomé la decisión de dar LME(lactancia materna exclusiva) a muchas personas les parecía bien, pero a medida que iba pasando el tiempo, ya comenzaba, la típica frase de que mi hijo lloraba porque tenía hambre o que ya era la hora de dar AC(alimentación complementaria).
Cuando veían que mi hijo tomaba pecho y a los cinco minutos me pedía otra vez, ya estaba la frase de que “te tiene como un chupete” o “eso lo que tiene es un vicio” y mira que curioso, hace poco me lo dijeron, una chica que por cierto no es madre y me lo comparó con el vicio de fumar. ¿Lo ves normal?
A ver si me explico bien, porque de verdad que no pretendo ofender a nadie, porque de la misma forma que se pide respeto a las madres que deciden dar bibi, pido desde aquí el mismo respeto para esas madres que están comenzando a dar el pecho, que hay comentarios que a veces nos desaniman y en muchas ocasiones tenemos que hacer de nuestros oídos sordos para no dar una mala contestación y también pido respeto para aquellas madres que están con la lactancia prolongada como es mi caso.
Elegí este método por un sin fin de motivos, beneficios para mi hijo, beneficios para mí, comodidad y si lo miras desde un punto de vista económico, te puedo decir que también. Me he empoderado, te invito a que te empoderes tú también!!

Que más da, si decides dar el pecho o biberón, que más da el método que elijas, si al final lo que vale, es el papel que ejerces como madre. Lo que importa es crear unos niños independientes y seguros de sí mismos, estableciendo una relación de apego seguro con él, lo que implica estar presentes atendiendo y entendiendo sus necesidades.

Somos todas mujeres y madres, debemos estar más unidas. Y con todo mis respetos a las opinionistas sin hijos, ponerse en nuestras carnes porque no es oro todo lo que reluce.

Muchas gracias por leerme hasta el final! ???

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